miércoles, 22 de abril de 2015

Carta Abierta al Pueblo de Bolivia en el Día Internacional de la Madre Tierra



Carta Abierta a Ciudadanos, Líderes
y Autoridades de Bolivia 

en el Día Internacional de la Madre Tierra

Esta carta va dirigido a todos los ciudadanos y amigos de Bolivia en el mundo, pero en especial a las autoridades elegidas y designadas en los gobiernos locales, departamentales y en el gobierno nacional – en especial a aquellos que en los últimos diez años han declarado al mundo entero la importancia de proteger a la Madre Tierra y de construir un modelo alternativo de desarrollo basado en el respeto y la armonía con la naturaleza. De igual manera, esta carta va dirigida a los ejecutivos de las grandes empresas del país -- de las industrias agropecuarias y en particular de las industrias oleaginosas, ganaderas, avícolas, forestales y mineras, de la banca y a los ejecutivos, decanos, rectores, catedráticos de las universidades y a los directores y profesores de las escuelas públicas y privadas de todo el país. Despertemos por favor. Pensemos bien y veamos con mucha consciencia la realidad que estamos construyendo y definamos con mucho más cuidado en qué clase de sociedad y de realidad deseamos vivir. Aun estamos a tiempo para que nuestro país se encamine como un país modelo en América y en el mundo entero -- pero no llegaremos ahí si seguimos el camino que actualmente estamos tomando.

Con mucho amor, y a la vez con enorme impotencia y dolor, escribo esta carta abierta como un ciudadano y llajt’amasi profundamente preocupado por las decisiones que venimos tomando en nuestro país atentando contra nuestro propio bienestar, contradiciendo con total hipocresía la propuesta que lanzamos al mundo entero de ser una sociedad que busca un nuevo modelo de desarrollo basado en el “vivir bien” y la convivencia en armonía con la naturaleza.

Hoy, 22 de Abril, ciudadanos y autoridades del mundo entero están reflexionando y planteando acciones éticas y positivas para minimizar o frenar el impacto tremendamente negativo que estamos teniendo como seres humanos sobre nuestra tierra – esta tierra que es nuestro hogar y la base de nuestro sustento como seres vivo…

Pero en Bolivia, con un grado de cinismo e hipocresía sin precedentes en nuestra historia, en contra de nuestra propia consciencia, de la ética más elemental y de cualquier noción de sostenibilidad y de bienestar, como nunca antes y a un paso desmesurado y sin moral ni amor propio y sin un amor real por nuestra tierra, venimos destruyendo y propiciando la destrucción de nuestros ríos, suelos, bosques y del mismo clima – despedazando de manera sistémica, directa y real los ecosistemas vivos de las cuales dependen de manera muy directa nuestras vidas. 

Ningún ciudadano boliviano que ame a su país y a su familia – y menos los profesionales y las personas educadas y viajadas – pueden continuar ignorando la responsabilidad que cada uno de nosotros tenemos en este proceso, ni el enorme precio que ya estamos pagando, y que pagaremos de forma mucho más cara en los años y décadas que vienen, si no cambiamos radicalmente y de manera inmediata este modelo de “desarrollo” hacia una forma de vida sana donde realmente prevalece la búsqueda de la convivencia en armonía con la naturaleza y si no aprovechamos para cambiar nuestra matriz energética y económica cuanto antes a una matriz postmoderna que no dependa de manera tan exagerada de los hidrocarburos y del extractivismo irresponsable e inconsciente, que no es otra cosa que la violación permanente de la Madre Tierra.

Donde antes había praderas y bosques ahora tenemos desiertos de asfalto y de cemento. Donde antes vivían animales y plantas ahora solo transitan maquinas. Donde antes vivían nuestros padres, abuelos y antepasados en relativa armonía y paz con la naturaleza, bebiendo agua pura, respirando aire limpio y nutriendo sus cuerpos y mentes con alimentos y sin multimedia, ahora vivimos agitados, apurados, estresados, bebiendo líquidos nocivos, respirando heces, gases y aire envenenando, comiendo comida chatarra y llenándonos la cabeza de contenidos que nos dañan el espíritu, la moral y la conducta.

A pesar de un gran discurso nacional que prometía otra cosa, la realidad cruda es que hoy por hoy estamos enceguecidos por una falsa visión del progreso del cual los países del norte están en gran parte arrepentidos y de la cual buscan huir. Hoy, en el 2015, los bolivianos estamos encaminados más que nunca antes hacia un modelo de “desarrollo” insostenible, destructivo, explotador e inmoral – cuando los ciudadanos y las comunidades más educadas de los países del norte a los que buscamos imitar sin consciencia y sin criterio están más bien reconociendo sus errores y buscando referentes en las áreas rurales de nuestra Bolivia y otros similares para escapar de un modelo de “desarrollo” que es claramente inhumana, insostenible e indeseable.

En vez de aprender de las carísimas lecciones que vienen pagando muchas otras sociedades para evitarnos muchísimo sufrimiento y dolor, insistimos en imitar modelos que no funcionan. En vez de abrir los ojos y el corazón para ver lo obvio, preferimos cerrar la mente para ignorar – o peor – para propiciar la destrucción acelerada y masiva de nuestra propia madre tierra.

En vez de apreciar, valorar y fortalecer tradiciones, conductas, instituciones, normas y formas de ser, de pensar y de vivir originarias, coloniales y republicanas que verdaderamente rescatan la esencia del “vivir bien” y que han funcionado por siglos -- nos empecinamos en correr a toda velocidad hacia un modelo de desarrollo extractivista, explotador, agroindustrial, materialista y consumista que es altamente destructivo e insostenible y que viene causando estragos espantosos en países supuestamente más avanzados hace ya décadas. En vez de valorar lo propio, imitamos sin consciencia lo peor de un modelo externo, destruyendo de paso estructuras comunitarias y sociales y formas de vida milenarias que han permitido a nuestros antepasados vivir por siglos en mayor armonía con la naturaleza.

Los bolivianos, que tenemos aun el privilegio de vivir en uno de los países mas bendecidos del planeta estamos permitiendo la destrucción insensata, irracional y hasta criminal de decenas de miles de hectáreas de bosque cada año – cuando hoy contamos con toda los conocimientos y las capacidades para evitar esta destrucción y aprovechar de los bosques para generar fuentes alternativas de generación de ingresos que además aporten a mejorar la calidad de vida de millones de personas. ¡Continuar destruyendo nuestros bosques de manera indiscriminada, sin medir bien los impactos y la consequencias holisticas de esta destruccion y avanzando de manera indiscriminada y a paso acelerado es un crimen que debe parar! 

Esta devastación (para criar ganado, soya y otros productos que enriquecen a algunas personas pero empobrecen a la nación y violan a la madre tierra) están aportando de manera directa a la contaminación del aire que respiramos, al calentamiento de la temperatura en nuestras propias ciudades (y al calentamiento global), a las inundaciones que destruyen miles de hogares cada año y al asesinato cada año -- porque no hay otro nombre -- de cientos de miles de animales y millones de árboles, plantas, insectos y otras formas de vida, sin consideración o respeto alguno por la vida.

Al alejarnos de la tierra y de una forma de vida más humilde, sincera y apegada a la naturaleza nos estamos auto-suicidando. Sin la energía del sol, de la tierra, del viento, del agua, de los animales y de la comunidad, quedamos vacios y triste. De manera figurativa y literal, al dejar de cuidar y de amar a nuestra “madre tierra” nos estamos destruyendo a nosotros mismos, de una manera lenta, tortuosa y fatal.

Si uno mira de manera muy sincera, la vida en el campo, cerca de la tierra, es desde una perspectiva energética y natural, mucho más sana que la vida en las ciudades -- en especial en aquellas partes de la ciudad donde ya no hay contacto alguno con la naturaleza.  ¿Por qué nos empecinamos en poblar de manera desorganizada, acelerada e irracional a nuestras grandes ciudades en vez de crecer como país de una manera más orgánica, ordenada y sostenible? ¿Cuál es el apuro, porque tanto atropello, porque deshumanizarnos tan aceleradamente?

Al alejarnos del campo, estamos asimismo inconscientemente aportando a la evolución de una industria de la muerte – una “industria” que para el mundo animal se asemeja a los campos de concentración de los nazis: La crianza y matanza industrial, científica y sistémica de miles, sino decenas de miles, de gallinas, vacas, puercos y otros animales cada día. Las y los bolivianos nos estamos alimentando cada vez menos de animales que antes vivían y crecían en paz al aire libre y estamos optando más bien por consumir la sangre y los cadáveres de animales criados, asesinados, empaquetados y mercadeados de manera científica – todo esto para satisfacer nuestro hambre, nuestra gula y ese vacío que crece de manera proporcional a nuestro alejamiento de la tierra y de todo la energía que viene del sol, de la lluvia, las montañas, las plantas, de los animales – de la vida en el campo.

Contaminados cada día más por deseos superficiales e ilusorios, vamos descuidando valores tradicionales y esenciales para un verdadero vivir bien – entre ellas el amor propio y el amor por la familia y por nuestra comunidad, nuestro país y nuestra tierra.

Embriagados por el consumismo y sus atracciones, vivimos en una sociedad en la cual son cada vez más los niños que nacen y crecen sin amor y sin el cariño, el cuidado y la vigilancia paternal, familiar y comunitaria. Los jóvenes crecen solos, educados como robots en escuelas que imparten una educación inadecuada para los desafíos del siglo XXI, expuestos a todo tipo de ideas falsas de un mundo híper-consumista, mecanizado y alejado del espíritu.

El alcohol, las drogas, el deseo de una belleza superficial, de una fama insensata, del poder sobre los demás y de riquezas y bienes materiales nos están llevando a descuidar la amistad y las relaciones sanas y como sociedad, a una conducta sexual cada vez más irresponsable y desenfrenada y al asesinato de la inocencia, la modestia, el honor, la dignidad, la comunión y otros valores esenciales para la cohesión social. Con los años vemos nacer, sufrir y morir cada vez más conciudadanos bolivianos contaminados y abandonados por una sociedad que ha perdido el amor propio. Ya ni vemos, porque no queremos ver, a niños, mujeres, ancianos, e indígenas abandonados como basura humana en las calles de nuestras “grandes” ciudades.

La explosión demográfica está llevando a una ocupación cada vez más acelerada, desordenada e inconsciente de las ciudades intermedias y grandes donde ahora la soledad, la indiferencia, la maldad y la violencia reemplazan a la confianza, el respeto, el saludo y otras virtudes que formaban el pegamento de las relaciones humanas y estructuras comunitarias y sociales más sanas y más humanas de antaño. Nos estamos, en efecto, deshumanizando.

Las y los bolivianos ya no pensamos que la vida es sagrada, pues no estamos haciendo nada por protegerla. Al comportarnos de esta manera, estamos mandando una señal muy clara al mundo entero: No nos importa la vida – y al mandar esa señal, estamos generando otra señal muy clara: Como no respetamos la vida ajena, no tenemos porque esperar que otros respeten nuestras vidas. 

Como loros hablamos de ciencia, tecnología, innovación, desarrollo y crecimiento del PIB -- pero no pensamos para nada en el respeto mutuo, en el amor, en la vida, en la conservación y el cuidado de lo sencillo y lo hermoso que nos rodea: molles, cipreses, mariposas, aves, bufeos, jaguares y demás seres vivos – incluyéndonos a nosotros mismos, los seres humanos. Nos llenamos de nuevos aparatos, vehículos carísimos, casas y toda clase de bienes de lujo -- pero nos encontramos cada día más ocupados, apurados, agitados, estresados e infelices y con un país en la que sufren y mueren cada día más animales. ¿Es esto desarrollo? ¿Es esto vivir bien? ¿Es esta nuestra propuesta, nuestro discurso y nuestra cosmovisión? ¿Si no nos importa cuidar el paraíso terrenal que hemos heredado y que ha permanecido en gran medida virgen hasta este siglo -- en que nos diferenciamos de otras culturas y otras sociedades?

Vivimos en un país muy especial y muy bendecido, pero no la estamos cuidando. A diferencia de muchos otros países, aun tenemos glaciares, selvas vírgenes, ríos llenos de agua -- algunas aun cristalinas -- aire puro y grandes extensiones de tierra aun fértil y sobre todo, como el mayor tesoro, una gran diversidad de plantas y animales que respiran y viven como tú y como yo. ¿Pero que estamos haciendo con estos tesoros, con nuestros parques regionales y nacionales que son tan vitales para la calidad de vida en toda nuestra nación?

Pregunto: ¿Acaso la ignorancia se ha vuelto tan grande que dejamos de entender que la calidad de vida en nuestro país depende del cuidado de nuestros ríos, cerros y bosques? ¿Acaso los arboles, las plantas, los animalitos y los insectos no son también residentes y habitantes de nuestra tierra? ¿Acaso alguien nos ha dado el derecho de matar y destruir otras vidas simplemente porque no son como nosotros? ¿Acaso no es un crimen construir ciudades de manera indiscriminada, destruyendo todo lo que encontramos a nuestro paso para poner asfalto y cemento donde antes vivían otros seres sensibles?

¿Si no podemos respetar los hogares de otros seres vivos más vulnerables -- con que derecho podemos exigir que otros respeten nuestras vidas y nuestros hogares? 

Queridos amigos y amigas -- los arboles, las plantas, los animales y también los insectos merecen respeto y merecen vivir.  También merecen que respetemos sus hogares y sus vidas. También sufren como nosotros. Son tan parte de nuestra tierra como nosotros, son tan “residentes” y “ciudadanos” de nuestra única Madre Tierra como nosotros. Si no respetamos la vida, no nos respetamos a nosotros mismos y si no entendemos que toda la vida esta de verdad interconectada y no moderamos el ritmo desenfrenado con la cual estamos destruyendo a otros seres vivos y a los ecosistemas de las cuales nuestras vidas dependen, será cada vez mas alto el precio que tengamos que pagar por este descuido: Inundaciones, sequias, calor, estrés, desesperación, cáncer, diabetes, discapacidades, soledad, depresión, enfermedades sexuales y mentales, drogas, alcohol, suicidio, violencia y desintegración social, armamentismo y todas las demás enfermedades de la modernidad nos azotaran cada vez con mayor ferocidad si no recobramos una forma de vida en mayor armonía con la naturaleza – incluido con nuestra naturaleza humana, con nuestro propio espíritu, con nuestro propio cuerpo que es también biológico y natural, con nuestra propia consciencia y vida interior.
Somos seres vivos, seres biológicos y energéticos: Nuestra salud mental, emocional y física depende de la salud de la naturaleza – de los ecosistemas y del medio ambiente, de la madre tierra. Ensuciando, violando y destruyendo a nuestra tierra nos destruimos a nosotros mismos.

¿Si no tratamos al resto de los seres sensibles que también viven en nuestra tierra de manera ética – y si ni siquiera respetamos ni luchamos para asegurarnos de cuidar el agua que bebemos, el aire que respiramos, los alimentos que nos deberían nutrir y el consumo de contenidos mediáticos que afectan a nuestros corazones – como podemos esperar vivir bien?

Existen otros modelos de desarrollo, existen otras formas de vivir – y a diferencia de otras naciones en las cuales el ser humano ha perdido totalmente el contacto con el pasado, con las raíces originarias, con una mejor noción de cómo vivir una vida más lenta, orgánica, saludable y en armonía con la naturaleza, acá en Bolivia aun tenemos comunidades y regiones enteras de nuestro país donde aún prevalecen formas de vida menos dañinas, más responsables y mas sostenibles.

Sin rechazar la modernidad y más bien tomando lo bueno, positivo y consciente de la modernidad y lo mejor de nuestro mundo globalizado – y combinando todo esto con lo mejor de nuestra propia cultura, de nuestras propias tradiciones, comunidades, formas de vivir, de ser y de pensar y tomando lo mejor de nuestra bendecida y hermosísima tierra -- si podemos construir un mejor camino hacia una mejor forma de vivir bien con y desde el amor, el respeto y la consciencia.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Participar en el Proceso de Cambio con Amor

Miedo, Indiferencia y Escapismo son Inaceptables
.
Participar en el Proceso de Cambio con Amor

- Las palabras sobran, las acciones escasean.

Bolivia vive un profundo “proceso de cambio” que viene acumulando cada vez más injusticia y maldad. El silencio, la indiferencia y el miedo no son formas responsables, adecuadas ni efectivas para reaccionar o huir de un proceso de esta naturaleza. Somos, en verdad, seres espirituales experimentando una vivencia humana. No es hora para la cobardía, la indiferencia ni la complicidad con la maldad. No es el momento para evadir el deber. Bolivianos, Americanos: Sumense al proceso de cambio con amor. Rompan con el silencio, el miedo y la indiferencia. Sumense al movimiento ciudadano a favor de una transformación basada en el respeto por la vida, las leyes y la paz.


Bolivia vive un profundo “proceso de cambio” que corre el riesgo de desembocar en una escalada desenfrenada de persecuciones, violaciones a libertades fundamentales, encarcelamientos, torturas, violencia y muertes injustificables y un sin numero de maldades e injusticias. Esto es lo que ha ocurrido por siglos, ocurre hoy, y ocurrirá siempre con todo proceso de cambio basada en una orientación extremista o totalitaria.

El silencio, la indiferencia y el miedo no son formas responsables, adecuadas ni efectivas para reaccionar o huir de un proceso de esta naturaleza. Somos, en verdad, seres espirituales experimentando una vivencia humana, y toda acción que tomamos queda registrada en la base de datos del universo.

Podemos huir pero no podemos escapar. Podemos callar pero no podemos taparnos los oídos. Podemos cerrar los ojos pero nuestro espíritu ve lo que nuestros ojos no quieren ver. Podemos trabajar, regalar plata, silbar, cantar, bailar, beber y hacer el amor con desesperación pero estas acciones no impedirán y menos ocultarán lo que sucede aquí, a nuestro alrededor, frente a nuestros ojos si no participamos en el proceso de cambio.

No es hora para la cobardía, la indiferencia ni la complicidad con la maldad. No es el momento para evadir el deber. No nacimos para refugiarnos en la ilusión. La bondad es el camino -- la generosidad, la paz, la tolerancia que siembra, el respeto ante los que faltan el respeto, la asertividad y coraje ante el intolerante, el fanático, el maleante…

Amados compatriotas, un hombre humilde, en muchos aspectos un ser humano como cada uno de nosotros, nos enseño que el amor es el camino y que el amor no tolera al odio, a la injusticia ni a la maldad.

Bolivia requiere tu apoyo, nosotros requerimos tu apoyo, todos los bolivianos que queremos vivir libres de violencia y maldad, de corrupción e injusticia, nos necesitamos mutuamente. No podemos ser víctimas de la cobardía ni de la maldad y la cobardía y la indiferencia también son una forma de maldad.

Por la vida, el amor y la paz que la mayoría de las personas desean para sus familias, sus naciones y para si mismos -- participen en el proceso de cambio con amor y en paz. Rompan con el silencio, el miedo y la indiferencia. Súmense al movimiento ciudadano a favor de una transformación basada en el respeto por la vida, las leyes y la paz.

León Galindo Stenutz
Cochabamba, 8 de septiembre, 2010

www.leongalindo.net


El amor es la base del proceso de cambio

El amor es la base del proceso de cambio

Dice el Sagrado Corán: "Dios es Amor (Uadud)”
- A quienes hayan creído y hecho buenas acciones
el Compasivo les dará amor".

- Sheij Abdul Karim Paz

El amor, no el odio ni el miedo, es el principio más poderoso y el mejor indicado para guiar el proceso de cambio que vivimos hoy en Bolivia y en América. El cambio social basado en el amor, en todo el sentido de la palabra, es mucho más poderoso, duradero y real. Se equivocan quienes piensan que el poder total puede ser conquistado y retenido indefinidamente mediante la violencia. El verdadero poder, el gran poder, es la que da vida, no la que quita vidas, la que construye para una eternidad y no la que destruye en un instante, la que eleva a los espíritus, corazones, mentes y cuerpos de los seres humanos y no la que reduce al hombre a chatarra física, mental y moral.

El amor, no el odio ni el miedo, es el principio más poderoso y el mejor indicado para guiar el proceso de cambio que vivimos hoy en Bolivia y en América.

Algunas personas piensan que la violencia, la amenaza, los golpes, los juicios, la cárcel, el insulto y la agresión son mecanismos muy efectivos de conquista y control del poder político, económico, social. Tienen toda la razón, y lo están demostrando de manera muy efectiva, en Irán, Venezuela y en Bolivia.

Cada vez más gente tiene cada vez mas miedo. ¿De que? De todo, de nada, por si acaso, por que sí. Funciona el totalitarismo, funciona la dictadura, funcionan el uso del amedrentamiento y de la violencia como instrumentos de poder. Hitler lo demostró, Stalin, Mao, Pol Pot, Ceucescu, Idi Amin… es relativamente fácil, una vez que se ha entendido como oprimir, una vez que se entienda que los seres humanos aman sus vidas y desean protegerse, desean evitar la maldad, prefieren por lo general agachar la cabeza a enfrentarse a aquellos que no dudan en violentar, golpear, enjuiciar, asesinar…

Sin embargo, la transformación social basada en el amor, en todo el sentido de la palabra, es mucho más poderosa, duradera y real como enseñaron y demostraron Mandela, Martín Luther King, Gandhi, Tolstoi, Teresa de Calcuta y muchos otros.

Se equivocan quienes piensan que el poder total puede ser conquistado y retenido indefinidamente mediante la violencia. Jamás puede ocurrir esto. A lo mucho la violencia del odio y el odio con violencia pueden asegurar un poder temporal construido sobre la imposición, la destrucción, la violación y la muerte.

El verdadero poder, el gran poder, es la que da vida, no la que quita vidas, la que construye para una eternidad y no la que destruye en un instante, la que eleva a los espíritus, corazones, mentes y cuerpos de los seres humanos y no la que reduce al hombre a carne magullada, a chatarra física, mental y moral.

El ser poderoso no es el que amenaza, insulta, encarcela, agrede, ataca, hiere, viola, exilia, destruye. El ser poderoso es el que ama. Aquel que genera confianza. Aquella que siempre dice la verdad. Aquel que abraza a su prójimo y ante quien los demás se sienten en paz. Aquella que abre el corazón sin miedo. El poderoso no es el criminal vestido de corbata o de abarcas, sino el hombre humilde, la mujer serena que se esfuerza por comprender, servir y amar a los demás en cada pensamiento, en cada gesto y en cada palabra, en cada acción desde que amanece hasta que se acuesta con Dios.

Algunos de los “poderosos” actuales se equivocan. La transformación de Bolivia y de América no pasa por la destrucción de vidas, familias, negocios, propiedades y esperanzas sino todo lo contrario. No pasa por un falso socialismo ni por una falsa pseudo-religión en la que se endiosa de dientes para afuera a la madre tierra, al pueblo y a todas las cosas de las cuales algunos se llenan la boca. Pasa más bien por los actos sencillos, humildes y callados de construcción de confianza, respeto, dialogo y amor.

León Galindo Stenutz
Cochabamba, 8 de septiembre, 2010

www.leongalindo.net


lunes, 6 de octubre de 2008

Llegó el Socialismo!



CELEBREMOS AMÉRICA...
POR FIN LLEGÓ EL SOCIALISMO!



No deja de sorprender e impresionar cada vez más la facilidad con la cual tantos hombres y mujeres pueden mentir, mentir y mentir. Después de la mentira -- la muerte.

Es impresionante la vorágine moral en la que estamos cayendo. Y aquí está, el famoso materialismo dialéctico, el tan difundido socialismo, esa supuesta utopía tan defendida y tan buscada por ingenuos, idealistas, guerrilleros, asesinos y dictadores. Aquí esta, ya llegó, se asienta en Bolivia, en Ecuador, en Argentina y Venezuela -- en América toda -- ante mis ojos y ante los tuyos y ante la mirada del que osa ver: Maldad, corrupción, desdicha, hipocresía a raudales, indecencia sin limites, deshonor sin nombre, carnicería sin corazón, financiado con el negro petróleo y la blanca cocaína consumidos con tanto placer e indiferencia por malditos capitalistas, tan seres humanos como tu, como yo...

Increíble la facilidad con la cual todo un grupo de gente, toda una colectividad, pueda dedicarse tan fácilmente a destruir la vida de otros, a usar el insulto y la agresión como si fueran moneda de cada día, a abusar del dinero y del poder del pueblo para encarcelar y destruir el presente y el futuro de ese mismo pueblo. Increíble como las gentes más viles pueden llegar a ser nada menos que nuestros “líderes.” Los pusimos ahí. O al menos, lo permitimos, lo facilitamos y no hacemos lo suficiente para que sea de otra manera.

Mas increíble aun como cientos de millones de ciudadanos se dejan abatir por unos cuantos bribones disfrazados de demócratas, empapados en odio, enceguecidos por el dinero, el poder y sus distopias malditas... ¿!Es que somos tan cobardes, tan viles, tan indecentes!?

Impresionante como cientos de miles y millones de ciudadanos de bien guardan el silencio ante tanta maldad, tanta hipocresía, tanta violación sistemática de las leyes formales e intangibles que son el fundamento mismo de la civilización, de la convivencia pacifica, del amor entre hermanos y amigos, de la solidaridad y cooperación entre vecinos y ciudadanos...

Incomprensible la perdida de la dignidad, del honor y de la bondad ante el avasallamiento de ese dinero tan negro y tan sucio que la sangre de inocentes y de criminales chorrea en las manos del que lo usa, de ese dinero sembrado con engaño y desidia, regado con odio e infamia y cosechado con el mas puro egoísmo por asesinos para su distribución, como palomitas de maíz, a políticos, empresarios, militares y ciudadanos que alguna vez tuvieron honor y dignidad.

¡Cuan fácil había sido comprar a la gente! Cuan fácil había sido olvidar el honor!

¡Con que facilidad las clases dirigentes, medias y populares habían sabido someterse a la zanahoria de la corrupción y al martillo del miedo! ¡Con que facilidad habíamos, los seres humanos, sabido mirar al otro lado ante la injusticia, la violencia, la corrupción! ¡Con que facilidad poblaciones enteras de hombres de bien habían sabido escapar, huir, retroceder ante el avance de los ejércitos del mal! ¡Con que sencillez mujeres de todas las clases sociales habían sabido aceptar, permitir, incluso alimentar la desidia y el engaño en los pechos y en las bocas de sus propios hijos!


Ahora entiendo, en sangre propia, como los alemanes y europeos permitieron a Hitler y a cientos de miles de sus coterráneos participar de manera directa en el asesinato industrializado de millones de judíos. Ahora entiendo con precisión porque los habitantes de Camboya y del sureste asiático no reaccionaron a tiempo ante la criminalidad sin límites de Pol Pot. Ahora entiendo por que los africanos, las Naciones Unidas y el mundo entero mantuvieron el silencio mientras decenas de miles de hutus violaban, macheteaban y quemaban vivos a tutsis, asesinando a cientos de miles de ellos.

Y ahora entiendo lo que pasa hoy, ahora, mientras escribo en silencio, en Sudan, donde escucho a través del silencio del ciberespacio y de esta tierra que es una los gritos de una mujer a la que violan, los llantos de un padre que abraza a su hijo moribundo, los gemidos de una niña famélica, quemada, destruida que habla sin hablar... y en sus sonidos y silencios escucho, creo, espero que no, retumbar el futuro de América...

¿Porque no hablamos cuando aún podemos hablar? ¿Porque no gritamos cuando aún podemos gritar? ¿Por qué no actuamos cuando aún podemos actuar?

Y en el silencio y en los gritos entiendo, ahora entiendo. El ser humano había sido frágil, cobarde, maricón. Había sido incapaz de defender su propia tierra. Había sido capaz de vender a su propia madre. Había sido capaz de seguir jugando cartas mientras unos insultan. De seguir bailando mientras otros agreden. De seguir comiendo y bebiendo como si nada pasara mientras a su alrededor incrementan de forma sistémica y exponencial las arbitrariedades, los encarcelamientos, los exilios, los asesinatos y las preparaciones para una guerra sin cuartel -- contra ellos mismos. Había sabido, el ser humano, mirar al otro lado cuando delante de él otros asesinaban a mujeres, niños y gente inocente. Había sido vil. Había sido débil -- y vil.

Sinceramente esperaba otra cosa del boliviano, del latino, del americano. 500 años de paz. Eso es lo que hemos vivido en América. 500 años de paz, mientras en África se asesinaban entre si de la forma más salvaje, mientras en Europa seres supuestamente educados exterminaban a pueblos enteros, mientras Mao y Stalin eliminaban a millones con fusil, con el trabajo forzado, con el cuchillo del hambre... Mientras hacían eso, en América nuestros antepasados hacían el amor, hacíamos el amor… pero ahora, mestizos todos, nos quieren convencer de lo contrario.

En todos esos casos el exterminio se inici
ó, al igual que en América hoy, mediante la prensa, la televisión y la radio, usando los asesinos la mentira industrializada como balas letales, eliminando primero en símbolo e imagen a sus opositores iniciales para luego proceder a la destrucción física de los mismos y a todo el que seguía.

Ahora veo. Ahora escucho. Ahora comprendo. Llego el tan anunciado, tan famoso Socialismo a América, a nuestra América, a este jardín de Dios que es América. Tardó más de 150 años, pero ahora llegó e intenta imponerse en serio. Veremos si los latinoamericanos somos diferentes, si aprendimos algo de la historia -- o si simplemente somos tan humanos como los demás.

Entretanto, mis felicitaciones a las huestes del mal por su increíble capacidad para olvidar su propia dignidad, su propio honor, su propia inocencia y decencia interior, para desterrar sus almas al infierno en vida. Y mis felicidades a las clases altas, medias y populares por dejarse avasallar tan fácilmente.

¡Bienvenidos todos, todas al siglo XXI, al Socialismo del Siglo XXI!


sábado, 27 de septiembre de 2008

Amor > Miedo




NO LE TENGAMOS
MIEDO AL MIEDO.


¡ENAMORÉMONOS
MÁS BIEN DEL AMOR!





The only thing we have to fear is fear itself.

- Franklin Delano Roosevelt






Se Busca: Líderes Buenos

BOLIVIA Y AMERICA NECESITAN LIDERES


Lideres buenos y honestos, éticos, decentes, comprometidos profunda y sinceramente con la profunda transformación de su propio ser interior, de sus comunidades, de sus países y de América entera en paz, con amor y en democracia.

Líderes espirituales y empresariales, públicos y cívicos, intelectuales y artistas, líderes que no temen, no odian, ni buscan aprovecharse de nadie sino mas bien servir a los que puedan.

Líderes con la capacidad de trascender, desde su interior, el negro momento que vive nuestra América, jardín de Diós.

Líderes que ponen al amor, al servicio y al bienestar de su gente, de la gente a la que decide representar, guiar y servir por encima de todo lo demás.

Líderes que no necesitan del sexo, del alcohol o del dinero para satisfacer sus deseos, necesidades y anhelos más profundos, que desean mas bien, mas que nada, sentir la alegría y la paz de ser una persona simple y buena viviendo en un mundo simple y bueno gracias al trabajo decente, honesto, esforzado y a la vez equilibrado de millones de ciudadanos comprometidos con lo mismo: paz, simplicidad, empatía, dignidad.

Estos son los líderes que Bolivia y Colombia, Argentina y Nicaragua, Ecuador y Venezuela necesitan hoy. Estos son. Estos somos. ¡Vamos!

Democracia y Espiritualidad

Democracia y Espiritualidad


Llegó la hora de reintroducir a la espiritualidad en la vida política de las naciones y en las conversaciones del desarrollo del ser humano como animal político, como ciudadano.

Algunos siglos atrás, el abuso excesivo en occidente del lenguaje, símbolos e instituciones humanas dedicadas (en teoría) al desarrollo espiritual, por parte de seres humanos que habían perdido el contacto con su verdadera esencia, resultó en la determinación filosófica y política de asegurar una real y clara separación entre iglesia y estado, entre poder temporal y poder espiritual, entre desarollo ciudadano y desarrollo espiritual.

Ese cambio fue necesario en su momento, pues en nombre del Misterio, de lo Divino, de lo Trascendental, meros hombres de carne y hueso torturaban, mataban y destrozaban a sus iguales y a pueblos enteros.

Pero el péndulo se ha ido al otro extremo. Ahora, en demasiados lugares, los seres humanos han perdido contacto con la verdad, con la realidad, con la dimensión espiritual de la vida. El resultado: Soledad y alienación, consumismo desenfrenado y la destrucción descontrolado de nuestro planeta, la avaricia y el egoísmo sin límites, el suicidio y la criminalidad, la drogadicción y el alcoholismo masivo, la pornografía y la prostitución...

A ratos pareciera que ciertos países y ciertas regiones del mundo están destinados a derrumbarse en los años venideros ante el asalto masivo por parte de millones de seres humanos atrapados en los tentáculos de la desidia y de la criminalidad, dedicados por ignorantes, pobres o egoístas al trafico de drogas, armas, arte, animales e incluso de seres humanos. Pareciera, desde algunos observatorios, que en América estamos ante el asalto masivo de los nuevos bárbaros, de masas hambrientas y harapientas de millones de indigentes ignorantes, incultos, insensibles e intransigentes.


Sea cual sea la realidad en el mundo material, es hora de reiniciar una conversación sobre la relación entre poder temporal y poder espiritual, entre desarrollo democrático y desarrollo espiritual, entre política, ética y espiritualidad. Esta es una conversación urgente, necesaria y preciosa que ya no debe, no puede, esperar.


Ante el odio, amor



Ante el odio, amor,
Ante la desidia, sinceridad,
Ante la hipocresía, honestidad.

Ante la maldad, generosidad,
Ante la impaciencia, paciencia,
Ante la intolerancia, aceptación.

Ante la ignorancia, comprensión,
Ante la indiferencia, motivación,
Ante la flojera, esfuerzo.

Ante la desesperación, fe y esperanza,
Ante la incomprensión, fortaleza,
Ante la discriminación, compasión.



Así como se combate al fuego con agua,
Debe combatirse al odio con amor.

Respuesta al Odio

Respuesta al Odio


No respondamos a la intolerancia con MAS intolerancia, sino con sus contrarios: la tolerancia y la aceptación.

No respondamos a la violencia con MAS violencia, sin con sus contrarios: la tranquilidad y la paz interior.

No respondamos al odio con MAS odio, sino con sus contrarios: la empatía, la comprensión, el perdón y el amor.

No respondamos a la amenaza con MAS miedo, sino con sus contrarios: Risas y sonrisas, alegría, felicidad y el amor que nace del coraje, de la valentía y de la celebración de la vida.

No respondamos a la mentira y al engaño, a la hipocresía y a la insinceridad con MAS de lo mismo, sino con sus contrarios: simplicidad, transparencia, honestidad, franqueza, claridad.

No respondamos a los insultos y a las agresiones con MAS insultos, disminuyendo nuestra inteligencia, nuestro nivel de educación, nuestro grado de civilización y en especial nuestro nivel de conciencia.

No respondamos al racismo con MAS intolerancia e incomprensión, sino con el conocimiento pleno de que todas y todos somos seres humanos con virtudes y limitaciones, ilusiones y esperanzas, dolores y alegrías, amores y heridas.

No respondamos a las provocaciones que buscan arrastrarnos a la lucha de clases, a la confrontación entre hermanas y hermanos, a una posible guerra de guerrillas o guerra civil. No respondamos MAS a las amenazas, al miedo, a la ignorancia que buscan desestabilizar nuestra paz interior, nuestra capacidad de amar, nuestra capacidad de vivir, ser y dar alegría y amor, de ser co-creadores de un destino común, con amor y en paz. No caigamos MAS en la trampa de algunos demagogos odiadores desorientados, bochincheros e ignorantes. Estamos por encima de eso.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Democracia amenazada de muerte


AMENAZA DE MUERTE A LA DEMOCRACIA BOLIVIANA
El Presidente de Bolivia amenaza una vez mas a la democracia boliviana.

Domingo, 21 de septiembre del 2008 4:30 pm

En la conferencia de prensa que acaba de concluir, Evo Morales tocó el tema de fondo como era de esperar, demostrando una vez mas la hipocresía y la inmoralidad de su propia conducta y la de todo su gobierno. El tema de fondo es uno solo: El Movimiento al Socialismo (MAS) desea imponer a toda costa su proyecto de Constitución Política del Estado (CPE) y hacerlo bajo la apariencia de la legitimidad para terminar de destruir a la democracia boliviana con sus mismos instrumentos.

Mediante ésta nueva CPE el MAS desea imponer un estado totalitario, sin separación de poderes, violando el respeto pleno al individuo, a las libertades individuales y a la propiedad privada y negando múltiples principios y prácticas que son fundamentales para el desarrollo, el bienestar, la prosperidad y la felicidad del ser humano.

Morales propone legitimar la imposición arbitraria de su proyecto de CPE, que no es representativa de la voluntad del pueblo boliviano, mediante un nuevo referéndum que confía poder ganar fácilmente por: (1) El apoyo popular de una parte mayoritaria del pueblo boliviano a la demagogia populista del MAS por estar lamentablemente desinformada por lo cual ignoran los aspectos nefastos de éste proyecto de CPE; (2) La manipulación mediática sin cuartel como instrumento para incrementar la posibilidad de ganar el voto; (3) el uso de un fraude sistematizado como medida adicional; (4) El uso de otras medidas antidemocráticas, ilegales, ilegitimas e inmorales como el uso de movimientos sociales paramilitares para asediar e intimidar a todo oposición y el uso irrestricto de dineros e instrumentos públicos para destrozar la imagen y credibilidad de cualquier persona o institución que trata de hacer frente a este gobierno, entre otras.

Esta es la manera en la cual hoy el Sr. Morales, una vez más, demuestra su intención inalterable de destruir la democracia de todos los bolivianos con los mismos instrumentos de la democracia.

Los verdaderos defensores de la democracia boliviana, los Prefectos de la media luna, tienen toda la razón en estar en desacuerdo con el Presidente y su intento engañoso de proponer el sacrificio de la democracia como sistema política a cambio de la “concesión” insignificante en este contexto de temas secundarias como lo son la autonomía, el IDH y otros.

Bolivia hipnotizada




Bolivia Hipnotizada:
Como Todo Un Pueblo Se Deja Avasallar por la Dictadura

Tuve que pensar dos veces antes de publicar esta nota. Pero no la puedo pensar tres veces -- la vorágine de eventos y el paso acelerado de la historia por este rincon del mundo no lo permite. No puedo callar. No puedo ser tan hipócrita ante tanta apatía e ignorancia, ante un pueblo que no es capaz de reaccionar ante tanta maldad. Quisiera ser mucho mas positivo. Quisiera motivar a mi pueblo con alegría y optimismo. Pero no puedo. Estoy decepcionado. Conmigo mismo, con todos los bolivianos, con nuestros supuestos amigos en otros países, con nuestra absoluta mediocridad. Espero que al menos entiendas, querido lector, que detrás de lo negativo y duro que soy en esta nota, pulsa un gran amor, un profundo y gran amor por la libertad, por la paz, por Bolivia y por el amor mismo. Creo de verdad que podemos todos vivir en paz y con mucho amor y es por esto que publico esta nota. Mi conciencia lo exige.

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Bolivia esta adormecida, atontada, hipnotizada. Desaparecieron las elites verdaderas. Nadie habla ya de una clase alta, de una aristocracia caracterizada por la ética, la dignidad y el servicio a su pueblo, de esa clase pequeña pero vibrante que trajo prosperidad y paz a Bolivia durante fugaces periodos de liberalismo real.

La clase media no reacciona -- ¿está dormida, asustada o totalmente podrida? Los campesinos, mineros y demás obreros de base están totalmente cooptados por una doctrina cuyas consecuencias no entienden, una doctrina de dictadura y muerte que solo les traerá más dolor y miseria.

El narcotráfico y el crimen organizado florecen. El medio ambiente se destruye a un paso acelerado. Los principales representantes del gobierno nacional mienten y tergiversan sin cesar para lograr su preciada revolución, destruyendo lo bueno para, dizque, construir algo mejor. Radicales armados entrenados por cubanos y venezolanos dirigen a decenas de miles de indigentes pobres e ignorantes en una dictadura callejera que bloquea carreteras, acechando a la ciudad de Santa Cruz y ocupando la ciudad de Cochabamba, listos para brincar. Los abogados del oficialismo se preparan para su último asalto a la Corte Suprema, último bastión de la justicia y del estado de derecho en Bolivia.

Y los bolivianos no reaccionan. La clase media no reacciona. Los hombres y mujeres de bien no reaccionan. No hacen nada. No dicen nada. No comentan. No actúan. No marchan. No protestan. No se organizan. Quizás se merecen la dictadura, el caos, la anarquía que desataría la imposición de ese burdo documento que el oficialismo osa llamar Constitución Política del Estado.

Mi padre lucho durante más de cuarenta años por lo bueno, lo justo y lo noble: El derecho a vivir en libertad y en paz, el derecho al trabajo y a disfrutar los frutos del trabajo de uno mismo, el derecho a vivir con esperanza y dignidad, sin miedo, sin odio y sin resentimiento. Después de toda una vida de sacrificio y dedicación ¿qué ha logrado?

Vuelve la guerra fría. Vuelven los comunistas, los mentirosos, los anarquistas, los manipuladores del poder, los criminales disfrazados de dirigentes y de políticos para destruir a Bolivia, para servir sus intereses y pasiones más mezquinas y todo en nombre del pueblo, de la libertad y de la dignidad. ¡Por favor!

¿Y yo? A diferencia de cientos de miles de compatriotas de mi generación, volví a Bolivia para servir. Dejé un mundo de oportunidades y lo que más importa en el mundo por creer y querer a mi patria, para servir a mi patria.

Pero miro a mí alrededor y me pregunto si vale la pena. En este momento la gran mayoría de los bolivianos me parecen unos cobardes, unos ignorantes, gente que no merece la libertad. Mientras el país zozobra como el Titanic siguen chupando, bailando, hablando estupideces, trabajando de callados, viviendo como si nada pasará. Una total y absoluta vergüenza.

Tal vez los bolivianos necesitamos perder la paz y la libertad para valorar lo que teníamos. Quizás, como tantos otros pueblos, tenemos que pagar el terrible precio de muerte y desesperación que resultan cuando la apatía, la ignorancia, la irresponsabilidad y la cobardía se imponen. Quizás. Ignoramos la historia. Ignoramos las mentiras y las violaciones incesantes contra toda nuestra dignidad, contra nuestra esencia misma. Ignoramos como nos manipulan, nos violan, nos invaden – y lo hacemos todo de callados, sin decir nada, sin organizarnos, sin enfrentarnos con dignidad a tanto atropello. ¿Qué pasa Bolivia?

Quizás merecemos morir violentamente o vivir muertos, sin libertad, sin esperanza, como los cubanos. Quizás. Quisiera creer que aún estamos a tiempo pero hasta ahora la absoluta y total apatía, mediocridad e incapacidad del pueblo boliviano ante el avasallamiento total parece ser real. Parece que los bolivianos prefieren no mas vivir como esclavos. Espero que los hechos demuestren lo contrario.



León Galindo Stenutz
Domingo, 21 de septiembre de 2008, 08:15 a.m.

Preservar la democracia

Lo único que importa: Preservar la Democracia


Todos los demás temas son secundarios. En el diálogo entre Prefectos y Gobiernos, como en todos los demás puntos de enfrentamiento entre demócratas y oficialistas (en las calles, en debates, en los medios, etc.), lo único que importa y que no se debe perder de vista es la lucha por la vigencia de la democracia como sistema. Autonomía, IDH… todo lo demás es secundario.

En estos días cruciales, se juega el futuro de Bolivia: Progreso en libertad, en democracia y dentro del imperio de la ley o regresión a la ley de la selva, a la injusticia, a la dictadura, a la inseguridad, el terror permanente y la pobreza material, moral y espiritual absoluta en las que millones de personas vivieron por mas de dos generaciones en todos los países comunistas, desde Rumania hasta Mongolia, desde Rusia hasta Angola… y en la que aún viven en Cuba, el modelo que Evo Morales y su entorno desean imponer en Bolivia.

Absolutamente todos los bolivianos de conciencia, comenzando con los principales defensores de la democracia que en este momento son los Prefectos de la Media Luna y los ciudadanos cruceños no deben perder esto de vista: Es la democracia, la libertad, la justicia y el derecho de todos los bolivianos a vivir una vida con esperanza y felicidad lo que esta en juego – ni más, ni menos.


León Galindo Stenutz
Domingo, 21 de septiembre de 2008, 07:30 am

viernes, 19 de septiembre de 2008

Cazando Animales

CAZANDO ANIMALES
Como el MAS usa a los medios y a la dictadura popular para cazar democratas


El Movimiento al Socialismo, al mejor estilo goeebeliano, está explotando al máximo el material que ha podido obtener de los enfrentamientos en Pando y Santa Cruz.

Esta semana, su artillería pesada consiste en las imágenes de campesinos cruzando el río Tahuamanu a nado mientras los balean. Sin duda alguna una terrible situación que rechazo y condeno.

Sin embargo, es justamente lo que buscan – escenas de confrontación, de violencia, de muerte, para demostrar como “el otro” es el violento, el criminal, el racista, el que ataca a los pobres, a los campesinos. En este caso, lograron su objetivo a la perfección, no lo pudieron hacer mejor. No tardaron mas de 48 horas en convertir este material violento, trágico, generadora de miedo, resentimiento y odio en material de propaganda, en municiones para el brazo mediático de su guerra sin cuartel contra los verdaderos demócratas, contra la gente que defiende a su tierra y a su territorio, a sus ideales y verdades contra mercenarios importados, ocultos detrás de gente humilde e ignorante usada como carne de cañón, manipulada por ideólogos totalitarios y mercantilistas disfrazados de comunistas de primera talla.

Lo irónico, lo paradójicamente exquisito de este escenario, de esta propaganda en particular, es la denuncia de cómo la “oposición” persigue a bala a pobres campesinos como si estuvieran “cazando animales” – cuando son ellos, los comunistas, los socialitas del siglo XXI, los que no han dudado en momentos claves como en enero del 2007 en cazarnos en las calles de nuestras propias ciudades, en nuestro propio territorio.

Adjunto una vez mas las fotos del día 8 de enero, 2007 en la que a mi me atraparon y golpearon como a un perro. No soy el único, cientos, quizás miles de bolivianos ya han pasado por este tratamiento, todo esto provocado por el discurso y la ideología de revancha, odio, racismo e imposición que sistemáticamente imponen Evo Morales y sus socialistas.

Si quieren hablar los socialistas de la caza de animales, por que no hablan de las decenas o cientos de miles de cubanos cazados y asesinados a sangre fría por Fidel Castro, el Che Guevara y sus colegas y de los que aun hoy languidecen en carceles cubanas.

O de los millones, no miles, millones de rusos, vietnamitas, camboyanos, angoleños, hondureños, nicaragüenses, salvadoreños, chilenos, peruanos y otros seres humanos cazados y asesinados a sangre fría por el mismo totalitarismo comunista, que disfrazado esta vez de democracia, intenta imponer su nueva constitución en Bolivia para mejor legitimar, encubrir y maximizar su capacidad de caza sin cuartel a los que piensan de manera distinta.

Señores del canal 7, señores Iván Canelas y Fabián Yaksic, maestros de la hipocresía y de la mentira, señores expertos en manipulación mediática de Cuba, Venezuela y Bolivia, señores terroristas de la información, señores alumnos de Goebbels: No les tenemos miedo, no les tenemos simpatía y no tenemos ninguna duda en como proceder para destruir su nefasto y oscuro aparato de propaganda, de mentira masificada.

Nuestras armas, por definición, son la verdad, la honestidad, la transparencia y el amor desenfrenado a la vida, a la libertad y a nuestras familias y a nuestra tierra – armas que Ustedes, por definición, jamás poseerán. Y por esta razón, aunque maten a miles o millones de los que defendemos a la paz, a la libertad y a la dignidad humana con la verdad, ganaremos la batalla, siempre la ganaremos. ¡Ustedes, sus mentiras y su manipulación mediática no prevalecerán!

jueves, 18 de septiembre de 2008

Vivimos en Dictadura

VIVIMOS EN DICTADURA

DICTADURA: Gobierno que, bajo condiciones excepcionales, prescinde de una parte, mayor o menor, del ordenamiento jurídico para ejercer la autoridad en un país. Gobierno que en un país impone su autoridad violando la legislación anteriormente vigente.

DEMOCRACIA: Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno. Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado.



Bolivianos: Se acabo la ilusión de que vivimos en democracia. Esto no es democracia. Hoy vivimos en una Democracia Totalitaria, cada día menos democracia y mas totalitaria.

Aquellos bolivianos o personas en cualquier parte del mundo que siguen pensando que Bolivia es una democracia y que el hecho de que el Presidente Morales haya sido confirmado con más del 60% del voto está terriblemente equivocado. Ellos – y nosotros – podemos esperar unos meses o años mas para terminar como Zimbabwe (en el mejor de los casos) o como Yugoslavia, Camboya, Sierra Leone o Rwanda (en el peor de los casos). O podemos hacer algo para tomar el control de nuestro propio destino.

La democracia verdadera consiste en mas que elecciones: Es el gobierno de las mayorías que respeta a las minorías; Es equilibrio de poderes; Es el respeto, la observación y el mejoramiento permanente del Estado de Derecho; Es libertad de expresión y movimiento; Es una ideología y un sistema de convivencia construida sobre una ética que respeta a la vida y canaliza al amor y a la creatividad por medio del dialogo y de la convivencia pacífica.

Nada de esto existe en la lógica, la cultura o la cosmovisión del Gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), que con cada día que pasa demuestra ser un Gobierno de corte totalitario, un gobierno fascista, violento, hipócrita y mentirosa en sus métodos y discursos, un gobierno que no respeta la ley, un gobierno de una relativa mayoría (inflada con fraude, gastos multimillonarios en propaganda y lavado de cerebros de una mayoría indigente e inculta) que abusa de forma racista e indiscriminada a su propia gente y más aún a los que no son similares a ellos por raza, etnia, apellido, lugar de nacimiento, clase social, capacidad financiera, grado de contaminación moral o espiritual u otra razón.

El Gobierno de Evo Morales es un gobierno de gente con pasados y presentes terroristas, paramilitares y dictatoriales, un Gobierno clara y abiertamente aliada con dictadores, racistas y terroristas como Castro, Chávez Ahmadineyad, y Kaddafi – hombres cuyos corazones conocen la violencia, el odio y la crueldad contra otros seres humanos, cosa que no coincide con el discurso absolutamente hipócrita de Evo Morales quien dice ser un defensor y líder de una Cultura de la Vida.

No perdamos un minuto mas esperando que actúen, razonen o se comporten de manera democrática. Abiertamente nos han demostrado a nuestras caras, una y otra vez, que son neo-comunistas, comprometidos con la lucha de clases, la violencia, el maquiavelismo, el terrorismo, la guerrilla, etc., etc. como instrumentos de lucha. Que no quede duda alguna, de demócratas no tienen nada excepto el disfraz. Es hora de iniciar una nueva etapa y nuevas formas de enfrentamiento, no violentas, inteligentes y destinadas a prevalecer porque la verdad, la justicia, la libertad, la ética y la moralidad están al lado de los sistemas abiertos, la democracia, la transparencia y las maneras pacificas de convivencia por definición.


Leon Galindo Stenutz
18 de septiembre, 2008, 3:15 pm

domingo, 14 de septiembre de 2008

Fuerza no es Violencia

Fuerza no es Violencia


La fuerza no es violencia. Están relacionadas, pero no son lo mismo. La violencia es una de muchas formas de demostrar y usar la fuerza. Pero no se aplica a todos los casos y todas las circunstancias.

El guerrero espiritual, el guerrero de luz, utiliza la fuerza pero no la violencia. Si llega a luchar y a matar, lo hace desde el mayor nivel de conciencia y de amor. Lo hace desde un espacio interior conectado a lo más trascendental, bueno y noble en el universo. Lo hace por justicia, compasión y amor, en defensa de personas, principios y verdades trascendentales.

La persona que es violenta sin ser conciente no es un guerrero espiritual, no es una persona noble, digna o justa y no esta obrando desde una posición de paz o de amor. Esa persona es más salvaje que civilizado, más animal que ángel, más pecador que defensor de lo bueno y esencial en la vida.

La mayoría, quizás el total, de los jóvenes y adultos que protagonizaron incidentes de violencia en estos días son mas salvajes que hombres. Por más que estén defendiendo principios y verdades dignas y nobles, su conducta y su forma de proceder no fueron ni inteligentes, ni efectivas ni buenos en el sentido mas profundo de estas palabras.

Hay muchas otras formas de ser fuertes y poderosos. Por ejemplo -- Ser, caminar y dialogar.

Ser noble, ser justo, ser bueno y tranquilo, ser una persona pacifica y no violenta que no cede a los impulsos primarios de golpear a otros con los que no esta de acuerdo, o de recurrir a la violencia como primer mecanismo para defender una posición, es una gran forma de ser poderoso y fuerte. Caminar, como lo han hecho miles de campesinos e indígenas bolivianos, en paz, con paciencia, con determinación, aguantando el sufrimiento, la intemperie e incluso la humillación y la maldad de otros es una gran forma de desarrollar y demostrar fuerza. Dialogar, entendiendo la esencia y el arte del dialogo, que reside mas en escuchar que en hablar, en entender que en imponer, en amar que en odiar, es otro gran instrumento de fuerza y de poder.

Cada una de estas requiere una vida de dedicación para su dominio. Como ellas, hay muchas otros instrumentos de fuerza y poder con las que una persona, y mas aun cientos de miles de personas, pueden lograr cambios profundos y trascendentales sin un solo pensamiento o acto de violencia.

Paradójicamente, las formas más débiles de poder son en realidad las más fuertes. Es por esto que la no violencia como instrumento de lucha, de resistencia y de conquista social es mas efectivo que su contrario – especialmente cuando se mantiene puro y no es contagiado por pensamientos y fuerzas oscuras como lo son el miedo, la desconfianza, el egoísmo y la doble moral.

Es por esto que aquellos personas que desean frenar la imposición de doctrinas totalitarias no solamente pueden, sino deben, recurrir al uso de técnicas de fuerza y poder no violentas, entrenándose en todo momento y lugar a resistirse a las fuerzas oscuras que solo llevan al dolor y a la muerte y guardando el uso de la violencia física como ultima medida. El hombre que pelea, mata o muere en defensa de algo verdaderamente sagrado -- y que lo hace después de haber agotado todos los demás caminos posibles -- es el único digno del uso de la fuerza física como instrumento de poder. Todos los demás son asesinos, criminales o salvajes.

Es por esto que invoco a todas las personas que se enfrentan a las nuevas dictaduras latinoamericanas a entrenarse en la no violencia y en dominio de otros instrumentos de poder como lo son el dialogo, la transformación interior y otras. No importa tu ideología, partido, raza u origen. No importa si eres de izquierda o de derecha, oriente u occidente, del campo o de la ciudad, rico o pobre. Si de verdad quieres paz, amor, libertad y bienestar para ti y tus seres queridos, debes por conciencia defender el derecho de lo demás a aspirar a lo mismo. La no violencia es un instrumento para lograr cambios superficiales o profundos en el tiempo que aporten a un mejor mundo para todos sin matar a nadie.

La mayoría de las personas queremos simplemente tener una vida mas justa, digna y buena. Es eso en realidad lo que queremos, mas que matar, morir o provocar una crisis que resulten en heridas, traumas e incluso en la muerte de nuestros propios llajtamasis o compatriotas.

Por todo esto es urgente convocar a todos los bolivianos y a todos los americanos, en especial a los jóvenes, a reflexionar y a prepararse asertivamente en la no violencia y en el dominio de técnicas de fuerza y poder buenas y sanas para enfrentar a los únicos verdaderos enemigos de los bolivianos como lo son la ignorancia, la pobreza y la inconciencia.


Leon Galindo Stenutz
13 de septiembre, 2008

jueves, 11 de septiembre de 2008

El Amor como Fuerza Política


El Amor como Fuerza Política

Amaos los unos a los otros.
- Jesus de Nazaret


El amor es una fuerza política, económica y social. Es la fuerza más pura, noble y esencial de la naturaleza y también la más poderosa y efectiva.

La historia de la humanidad demuestra una y otra vez que el odio,
el terror, la represión, la intolerancia, el fanatismo y la violencia jamás pueden imponerse de manera permanente -- si es que logran imponerse. Todas las revoluciones violentas que
han fracasado han fracasado porque se encontraron con la fuerza del amor.

Es hora de que todos los bolivianos y latinoamericanos manifiesten su deseo, intención y compromiso de transformar a nuestros países y de nuestro continente por medio de la fuerza del amor.

Es hora de que el amor se convierta en el núcleo de todos los movimientos políticos, cívicos, sociales y culturales de América. Es hora de abandonar el discurso de la revolución, del enfrentamiento, de la violencia, de la lucha de clases, entre hermanos, entre países.

Es hora de abandonar el discurso de la revolución, del enfrentamiento y de la violencia.

Lo único que realmente queremos la gran mayoría de los seres humanos, incluso los que dicen buscar cambio por medios violentos o revolucionarios, es el amor y el bienestar que trae el vivir con amor y para el amor, el vivir enamorados de la vida, de nuestros seres queridos, de nuestra patria y nuestra tierra, de nuestra común humanidad, de nuestra comunidad y sobre todo, el estar enamorados de nosotros mismos y de la chispa de misterio y divinidad que cada uno de nosotros lleva en su interior.

Los radicales, extremistas y fundamentalistas de todos los tiempos han sido y serán siempre los grandes enemigos del amor y de sus manifestaciones mas puras: La pareja, la familia, comunidad, intimidad, ética, nobleza, espíritu, humanidad...

Después de octubres y febreros negros, de nueves de septiembre y onces de enero, de violencia y muerte en Sucre, Huanuni, Cochabamba, Santa Cruz y tantos otros lugares, realmente no es ingenuo ni idealista hablar de amor…

… del amor femenino y generativo, madre de la tolerancia, del respecto, del compañerismo, de la comprensión y de la intimidad

… del amor masculino y protector, padre de dignidad, fortaleza, nobleza, compasión y caballerosidad – valores del todo perdidos en los radicales que piensan que son mucha cosa cuando en realidad son poca cosa, pequeños, insignificantes, porque no conocen -- y por lo tanto no entienden, no valoran y menos saben aliarse con la fuerza mas radical y mas poderosa que existe en este universo – el amor.

Fuerza no es violencia. Más fuerte es el que ama. El tiempo para amar es ahora.


León Galindo Stenutz
Cochabamba, 11 de Septiembre, 2008


La Tercera Via

La Tercera Vía

Claramente la confrontación entre extremos de oriente y occidente, cambas y kollas, La Paz y Chuquisaca, socialistas y capitalistas esta llevando a Bolivia -- y potencialmente a la region -- a un conflicto de consecuencias impredecibles.

Los radicales y defensores de la violencia y la muerte de distintas ideologias están queriendo usar a la tierra de ciudadanos de bién como tú y yo como campo de batalla. No nos engañemos – es muy real la amenaza y si no ha explotado hasta ahora la tensión es por el arduo trabajo de mujeres y hombres de bien que estan logrando imponer la cordura, la paz y el amor por encima de sus alternativas. Pero estas personas estan muy solas y desconectadas.

Si los bolivianos, los latinos y todos los americanos deseamos evitar una decada de muerte, empobrecimiento y regresión general, debemos tomar conciencia y actuar de inmediato, a nivel íntimo y personal, para construir alternativas de poder de tercera vía – equilibradas, justas y solidarias, tomando lo mejor del socialismo y del liberalismo, del comunitarismo y del capitalismo, de nuestras distintas ideologias, razas, tradiciones y culturas etnicas sean originarias o sincreticas...

Estamos en una carrera contra el tiempo y la solución reside en construir puentes entre las fuerzas moderadas, distensionando a los extremos y fortaleciendo una nueva ideología, posición y política intermedia.


León Galindo Stenutz

Cochabamba, 4 de septiembre, 2008